Los países se hacen así. A algunos les estalla el corazón intentando la felicidad de nuestro pueblo. Otros, no dan ni siquiera dos gotas de su sangre para honrar la memoria, la verdad y la justicia.
Hoy te lloro como mi edad me impidió llorar a Evita. O al Che.
Nunca lloré por un político de mi tiempo.
Quiero hacer como Miguel Hernández y “hendir la Tierra con los dientes hasta encontrarte”.
Quiero hacer como decía Mujica: “quiero morir por ellos”, como seguramente lo has hecho vos. En eso, como en otras cosas, mejor que yo. Un adelantado, quizás. Porque es solo cuestión de tiempo hasta que nos encontremos.
Quiero hacer como decía Evita, “quiero tomar tu nombre y llevarlo como bandera a la victoria”.
Todas las dudas y las contradicciones se esfuman cuando veo a tus enemigos. Que son los míos también. Los que nos mataron, nos fusilaron, nos torturaron, nos esclavizaron, nos hambrearon.
Hoy, en tu cajón, había tres pañuelos blancos de las madres. Ese es el resumen que explica donde debemos estar. Los maturrangos de la moral no van a tener esos pañuelos en sus féretros. Los buitres sobrevuelan, pero los vamos a ahuyentar.
Hoy me despedí de vos. Y vi a un pueblo llorar, abrazarse, contenerse, y ofrecerse para le defensa de tu compañera, de la manera que nos necesite. Toqué la pasión de un pueblo que muchos de mis compañeros quizás se pierdan de sentir. Es una lástima.
Espero poder haberle demostrado a tu compañera, nuestra presidenta, que aquí estamos para contenerla, defenderla, abrigarla. Para dar la vida si es preciso.
Hoy solo espero estar a tu altura para que la vida no valga nada si el asesino coge por otro camino y prepara otra celada, si se sorprende a otro hermano cuando supe de antemano lo que se le preparaba, si tuviera que posponer otro minuto de ser y morirme en una cama y si no podemos cambiar lo que tenemos y nos ampara.
Solo espero recordar por siempre es: “PROCEDA”, y que tuvieran que bajar los cuadros de los traidores y asesinos. Solo espero seguir sintiendo que los patriotas de Latinoamérica que adornan tu despido eterno son nuestros héroes para siempre.
Solo espero LAS MADRES sigan siendo nuestras madres, que LOS HIJOS sigan siendo nuestros hermanos, que LAS ABUELAS sigan siendo nuestras abuelas.
Solo espero que no haya sido en vano.
Solo espero que sientas nuestros puños apretados y nuestra sangre en la garganta gritando:
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!!!
PATRIA O MUERTE!!!
VENCEREMOS!!!
28 de Octubre del 2010. Día de inmensa tristeza.
Carlos Javier Muggeri, desde los rincones insurgentes del alma
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