 Me contó que su papá fue comunista, su mamá maestra, que tuvo una tía peronista. Me contó que creció en la naturaleza, libre, que anduvo mucho a caballo y supo disfrutar de correr con ellos y en ellos.Me dijo que lo de su padre comunista se lo contó el cura de la ciudad donde nació: Reconquista. ¡Reconquista, qué ciudad!! Tuvo afectos allí a los que siempre recordaba, recuerdos a los que siempre volvía. Me contó que iba al secundario y un policía le inculcó, en esos días, que había que prepararse para defender al gobierno peronista... Hay veces en que las cosas son tan nítidas que hasta un policía puede tenerla clara. En el ’56, durante una manifestación en Rosario, una bala del ejército le destruyó el codo... sobrevivió gracias a la solidaridad de los compañeros... Contaba que hasta Matera ayudó. Y ayudo mucho.
Fue obrero de la SIAM y estuvo involucrado con el alma -y, más vale,
el cuerpo...- en la legendaria huelga que por la defensa del frigorífico
Lisandro de la Torre, llevaron a cabo los trabajadores y que el barrio
de Mataderos apoyó decidida y activamente. Esa huelga marcó el camino de
la lucha de los obreros y de sus familias. Porque tenía en claro hasta
que punto esa huelga era símbolo de la Resistencia Peronista hablaba,
como hablaba de ella.
Codo a codo con los trabajadores y el pueblo peronista fue parte de
la Resistencia. Tengo para mí que fue oficial... pero esas cosas no se
cuentan...
Siendo obrero cursó sociología y le gustaba definirse como ‘obrero estudiante’.
Amigo de Felipe Vallese, primer detenido-desaparecido de los gobiernos “democráticos” dependientes de la “Libertadora”...
Como sociólogo, con 28 años, mediante concurso, tuvo a su cargo,
desde Venezuela, un programa de las Naciones Unidas para once países de
América Latina. Me contó de cuando vivía en Caracas. Dio refugio a
compañeros.
En el 68, sin dudar, ante la convocatoria de los compañeros
trabajadores, renuncio a ese cargo. Regreso y fue artifice al lado de
Ongaro, Di Pascuale, De Lucas, Tolosa, Tosco, Benito Romano y tantos
otros, de ese formaidable hito revolucionario, concreto, que fue la
CGTA, heredera directa de la lucha popular y prolongada. Solo posible
por el desarrollo de los gremios combativos y de las agrupaciones
gremiales peronista (AGP), y que se constituyó en el pico mas alto de
las luchas contra las dictaduras oligarquicas.
Amigo de Carpani, Walsh, Ortega Peña, García Elorrio, Cooke y Alicia
Eguren, Fermín Chávez, del cura Mujica, de todos los obispos y curas
tercermundistas, de Cao Saravia, de Carlitos Caride, de Paco Urondo...
Viajó dos veces a Cuba, a Congresos de Trabajadores y en misiones especiales y de riesgo a Europa.
Con Cacho El Kadri y flia, con el Negrito Villaflor y flia, con Amanda
Peralta y tantos otros fue delegado gremial, un resistente, un Uturunco,
un Fap, un P B.
De todo esto pueden dar testimonio Duhalde, Laforge, Ongaro, Quagliaro…..
Una tarde llegó a la oficina donde yo estaba, sobre el escritorio había
quedado el libro ‘De Taco Ralo al PB’. Levantó el libro, lo hojeó.
Mirando las fotos de los compañeros se conmovió. Eran algunos de sus
compañeros peronistas muertos.
Vivió dos veces en Chile y recordaba emocionado la llegada de Fidel para la asunción de Salvador Allende.
Fue profesor adjunto de Clodomiro Almeyda en la Universidad de Chile.
Los compañeros socialistas lo consideraron muy bien y siempre los
recordaba agradecido. Agradecido por aquel paisaje humano en el que se
sintió tan a gusto y por ese tiempo histórico que lo marcó a fuego.
Nos conocimos en la esquina de General Paz y Santa Rosa, en la ciudad
de Cordoba. (Peronistas Derrotados). Nos presento ‘occidental y
cristianamente’ alguien triunfante en el 2003, aproximadamente... A los 5
minutos nos reconocimos compañeros y aparecieron los recuerdo comunes
de más de 50 años de lucha, amigos, compañeros, hermanos, viajes,
regiones, el país entero surcado por virtudes, claudicaciones, avances,
traiciones, retrocesos… la necesidad de dar respuestas… hay una
discusión pendiente…… hay que juntarse.
En el último feriado largo de junio nos juntamos algunos, él tendría que
haber estado. El viernes al anochecer llamó explicando que esa semana
tuvo que ir a Buenos Aires, después a Mendoza y que recién llegaba a
Córdoba…. Todo en ómnibus,…. Estaba cansado. Trabajó siempre, hasta el
final, extraordinario profesional, digno representante de la clase
trabajadora.
Se fue hace unos días y yo ahora recuerdo algo de lo mucho que me
contó. No más, solo un apretado abrazo de adiós y el compromiso de
seguir buscando el camino mejor para la realización del Pueblo.-
Manuel Tejerina en Benjamín Paz – Tucumán, 28 de julio de 2011
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