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Estimados es posible que muchos de nosotros estemos tristes y alicaídos con la ¿derrota? por puntos sufrida por el Gobierno Nacional el día 28 o “Dia D”, como muchos le dieron en llamar, es probable que entre la infinidad de explicaciones encontremos alguna y la acomodemos conforme al lugar que nos toque; unos dirán que la culpa la tiene la falta de conformación de estructuras organizativas ideológicas en gran parte del país por parte del Kirchnerismo; otros que la advertencia que hicieron los sectores progresistas en su momento no fue escuchada; otros que tuvo que ver con la fuerte presencia en las estructuras partidarias de la derecha peronista, o el neoperonismo etc.
Yo no seria tan pesimista a la luz de los acontecido si, fríamente, nos
detenemos a analizar los resultados que el FPV obtuvo en todo el país,
porque, si bien se perdió en distritos de suma importancia, la
elección fue nacional y de carácter legislativa.
Si leemos objetivamente la elección, surge que los votos que apoyaron
el modelo que representa el gobierno en las 14 provincias en donde se
triunfó alcanzaron casi los 6.000.000, lo que quiere decir ni más ni
menos que el 30 y pico por ciento del total de sufragios emitidos. Si
de esos votos separamos a los aliados, que llegan casi al 1 por
ciento, tenemos que el total de votos que obtuvo Néstor Kirchner,
prácticamente solo, contra la coalición agro mediática, fue de casi un
30% ( 29.56 % ), lo cual no me parece una mala base de sustentación,
como fuerza propia para empezar a transitar un camino distinto.
Otra cosa a tener en cuenta es que la elección no dejo instalado por
ahora, al Properonismo, sino al Acuerdo Cívico y Social, conformado por
la UCR, la Coalición Cívica, el juecismo, el cobismo y el socialismo,
que, con casi 5.500.000 de votos, tampoco superan el 29 por ciento de
los votos nacionales,
Aunque si es importante tener en cuenta, en el megapanorama político
futuro, la performance demostrada por el PRO, que obtuvo en todo el
país aproximadamente 3.500.00 de votos, lo que constituye un 18,5 por
ciento; si a eso le sumamos el peronismo disidente, que seguro se
alineara a la derecha, ese porcentaje alcanzaría, al menos con el
cuadro que hoy tenemos, un 24 o 25 % del mas rancio conservadurismo
nacional.
O sea que, por ahora y por separado ambos alcanzan o quedan un punto
mas abajo que lo que hoy representan Néstor y Cristina Kirchner.
Lo que no quita que entre todos, Acuerdo Cívico, PRO y Peronismo
disidente, con Grondona y Biolcati a la cabeza, representarían una
alianza corporativa, con componentes destituyentes, casi imposible de
enfrentar. Esto no se ha dado en los hechos todavía ni en la última
campaña, en la que prevalecieron críticas por la hegemonía del sector
entre ellos mismos, tibias quizás, pero criticas al fin; aunque solo
los unía el odio circunstancial a un modelo que ha tocado sus
intereses… Aunque no me atrevo a garantizar, que esta posibilidad en un
futuro no muy lejano, no se de.
Creo que ha llegado la hora de mirar el conjunto y no tratar de sacar
leña del árbol caído, porque este árbol no solo alberga a Néstor y
Cristina Kirchner, sino que en el también abrevan militantes sumamente
valiosos y que todavía esperan su grado de participación.
Entiendo que se debe rescatar la coherencia, que sin duda la hay; y que
a mi juicio será fundamental en cada punto del país. A nosotros, en San
Luis nos toca hacerlo acá, donde somos pocos y nos conocemos mucho.
En este orden de ideas, con un 30 % potencial, siempre que se hagan
bien las cosas, y si sabemos construir mas cerca de los resultados
obtenidos por "Pino" Solanas y de Martín Sabbatella, no debiéramos
preocuparnos.
Si, finalmente se entiende que hay que profundizar el modelo
anticíclico y redistributivo, para que lo pueda entender la gente
común, le toque a quien le toque estar al frente; y no el de la salida
socialdemócrata y menos aun el de la de la derecha, - que nunca
duerme -, nuestras esperanzas estarán intactas, y esta elección no
habrá pasado como dicen algunos, con pena y sin gloria.
Solo habrá sido una advertencia necesaria para corregir algunas cosas que seguramente no se han hecho bien.
Es lo que espero yo, y estimo que también muchos militantes que se
jugaron desde un principio en este proyecto, que sin duda, ha quedado
lastimado, pero no herido y menos de muerte.
Por Dr. Raul “Pichi” Saravia
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