A ver si me explico mejor:
1- A pesar de la resurrección del radicalismo, en formato ACyS; y de
ser objetivamente la segunda fuerza nacional, es directamente
ninguneado.
Aun no han podido volver a elevarse como fuerza de gobierno en la consideración pública.
2- Como Rosendo Fraga señaló en TN, objetivamente, Macri sacó un
porcentaje menor que De Narváez. Sin tomar en cuenta que además los
votos de la provincia de Buenos Aires triplican los de la Capital.
A pesar de los consejos de Durán Barbas y de la mejor candidata posible.
3- Cuando Claudia Rucci, como vocera del Sindicalismo antiK, le marcó
la cancha a Macri, lo obligó a De Narváez a sobreactuar en el
nacionalismo económico.
¿Cuántos votos sumó o perdió? Porque no es muy diferente al discurso de Pino Solanas.
Perfil ya había publicado esta encuesta sobre la buena imagen de las
empresas estatales. La tendencia es preocupante para el Establishment.
4- A pesar de las quejas del kirchnerismo de paladar negro, se ganó en
el Conurbano y se perdió en Santa Cruz. Un dato que los gobernadores
(los Feudales) no dejarán de pasar por alto.
Si analizamos las declaraciones de Reutemann en los últimos 60 días,
prefirió correr el riesgo de perder en Santa Fe antes que ofender al
Bloque (Conurbano + CGT Moyanista).
5- Si comparamos los datos a Diputados Nacionales del GBA, con los de
Concejales; veremos que no solo existió el empuje, o tracción trasera,
sino que además la distorsión fue mínima, un 5% promedio.
Como dije antes, la performance electoral fue superior a Santa Cruz. La
victoria de Unión PRO se ve empañada por el contraste con los
derrotados.
Al existir la polarización K y anti K, tenemos de un lado una
estructura política homogénea, y enfrente una coalición de
circunstancia formada por colectoras que a nivel distrital restaron más
que sumaron.
Consolidar y organizar ese colectivo político es una tarea similar a lo
que intentaron las terceras fuerzas en el último cuarto de siglo; de la
UCD y el PI al FREPASO.
Es decir, crear no solo una cultura de convivencia, sino además demostrar capacidad de elevarse a la función de gobierno.
6- Ese tercio homogéneo, la Mazorca, no solo puede ganarle una interna
a De Narváez y Solá; además es clave para cualquier candidato a
presidente que se proclame peronista.
Sin ellos es imposible ganar 2011. Tienen el suficiente poder de veto
como para que Lole se presente como el Lula blanco o la Bachelet hombre.
En los dos próximos años deberán demostrar su “sensibilidad por la Justicia Social”, para ganarse la confianza política.
7- Al ganar Unión-PRO, además de los buenos números de ACyS y de
Sabbattella; se destruyeron algunas de las mejores justificaciones de
los fracasos electorales.
Que el Clientelismo crea un sujeto sujetado.
Que se pierde porque no se puede fiscalizar.
Que los barones son imbatibles gracias al colosal fraude.
Como en el ’83/’85/’97 y ’99, la política de la provincia de Buenos
Aires no es tan lineal; y si no existen fuerzas de Izquierda o Derecha,
claramente definidas y estructuradas, es un fallo exclusivamente
dirigencial.
8- La territorialización no fue suficiente como para ganar la batalla
de la percepción, que se fundamentó en un exacerbado ad hominen, pero
ha dañado severamente los fundamentos del campo contrario, lo mediático.
Porque ahora hay que cumplir con las expectativas generadas, ya no se
puede culpar al clientelismo, ni al autoritarismo, ni a la falta de
libertad de expresión.
Promover medidas recesivas, de liberalización económica, o de privatización, llevaría a un cul de sac similar al de la Alianza.
Sino a algo peor: empujar a los Feudales y disidentes hacia los brazos
del Bloque; que no solo resistió los cantos de sirena de la Derecha,
además se negó tozudamente a romper a pesar de los intentos de
expulsión de Transversales y Concertadores.
Resumiendo
Los vencedores del 28-J son múltiples, están altamente fraccionados y desorganizados.
Ninguno tiene control en más de un territorio provincial, que es la base de cualquier proclamación.
En territorio bonaerense es inevitable la disputa entre Macri, De
Narváez, Solá y Barrionuevo. Ya salió el peronómetro a relucir, para
disgusto de Michetti y Durán Barbas. A su vez, compiten en cortejar al
Bloque, con todos los gobernadores Peronistas.
Un reempadronamiento y reorganización del PJ bonaerense no garantiza la
hegemonía de Unión-PRO; pero a su vez es inevitable para llegar
ordenadamente a Internas para el 2011.
El Vandorismo agrario o rural, la Mesa de Enlace, al replicar
exitosamente a las 62; asume que para consolidar la Región Centro
(Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba e Interior de la PBA) deberá sentarse a
negociar con el Bloque.
Los Feudales tienen mejor relación con la vieja Patria Contratista y Financiera.
O sea, hay muchas contradicciones para resolver. Y un colectivo político tiene la clave, a pesar de la derrota.