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en ocasión del debate por la eliminación del sistema privado de jubilaciones
Es fácil comprender que quien se beneficia con un negocio en el que solo se puede ganar y jamás perder, más aún sin haber hecho prácticamente ninguna inversión inicial, se sienta molesto si el negocio se le termina y este es el caso de las AFJP.
Su inversión inicial se limitó a la publicidad,
A partir de allí fue cuestión de cobrar las comisiones confiscatorias, más allá de los resultados que obtuvieran de las inversiones, ya que las comisiones se cobraban por adelantado.
Pero claro, en esto el beneficio es solo para una parte.
Tarda demasiado la rentabilidad en alcanzar las cifras de la comisión.
En fin, pagar para prestar dinero es un negocio de zonzos.
Y es eso con lo que hay que terminar.
La previsión social es una obligación indelegable del Estado establecida en la constitución.
Por lo tanto es una responsabilidad del gobierno encontrar una solución.
La salida que se plantea no puede llamar a sorpresa a nadie.
Es una propuesta peronista de un gobierno peronista.
No debe olvidarse que este sistema nace en épocas en que la política económica se indicaba desde el FMI.
Esta dependencia, con la cual gracias al gobierno iniciado en 2003 y continuado en 2007 hemos terminado, ya no existe.
Hoy en día las pautas económicas las propone el gobierno legítimamente elegido por el pueblo, priorizando el interés y la conveniencia de ese pueblo y no los intereses especulativos de los poderosos.
Por eso resulta ofensivo para los legisladores y para quienes nos votaron cuando se dice que cumplimos órdenes, otra zoncera más de la oposición sistemática.
Los legisladores no cumplimos órdenes sino que acompañamos iniciativas con las que estamos totalmente de acuerdo.
En sintonía con lo que nos indica la Constitución cuando nos impone las fundamentales funciones de representar al pueblo que nos eligió, legislar en función del bien común y controlar y acompañar las políticas que se lleven adelante cuando son las que se propusieron en la campaña y las que el pueblo votó, mas allá de que alguno, que fuera votado dentro de la misma propuesta, haya adoptado la actitud NO POSITIVA, de alinearse con sectores que, ante cualquier propuesta del gobierno, visualizan una intención perversa.
No deja de sorprender el nivel de identificación de esta nueva estrella mediática en el arco de la oposición sistemática.
Si tenemos en cuenta que esa oposición ya era oposición antes.
O sea sus posturas no coincidían con las nuestras.
En esos términos estaban las cosas cuando se elaboraron listas y programas, ahora resulta que algunos que compartieron nuestras listas y programas se identifican totalmente, no podríamos decir con las propuestas (ya que prácticamente no las hay) pero si con los actores de la oposición sistemática cada vez mas virulenta.
Y aquí vale la pena llamar la atención sobre algunas curiosas coincidencias: resulta notable la reiterada presencia y alineamiento en cuestiones de interés nacional y regional. Empiezan concurriendo en el tema de la famosa valija, claro que ya antes varios de ellos habían coincidido con el apoyo al ALCA, se juntan otra vez en el reclamo campestre, vuelven a coincidir los nombres en la reunión del 26 al 28 de marzo en Rosario promovida por la USAID (un verdadero aquelarre de los ultra derechistas internacionales), se consolidan en el voto no positivo, se identifican y son saludados explícitamente por el movimiento secesionista boliviano y podríamos seguir sumando casualidades que no son tales, al cabo todo nos lleva a una sola conclusión:
Las cosas hoy están como desde hace mucho tiempo entre dos posturas antagónicas, sigue siendo la opción entre liberación o dependencia, lo planteamos con la misma convicción con la que lo venimos haciendo desde hace más años, porque el movimiento nacional y popular tiene una continuidad histórica a la que no renuncia.
Por eso aparece como muy complicado el tema de los consensos entre los que buscamos la liberación y los que están cómodos con la continuidad de la dependencia,
Sería algo así como buscar una dependencia liberadora o una liberación dependiente, o sea un absurdo total.
No hay forma de alcanzar consensos entre quienes tienen objetivos antagónicos.
Lo máximo que podemos obtener son pactos de convivencia que nos permitan la coexistencia hasta tanto se llegue a una resolución mas definitiva.
Porque conocemos todo esto es que rechazamos el mentiroso discurso de los sofistas al servicio de la especulación financiera y no nos condicionan el cacerolazo histérico de los idiotas útiles de siempre.
¿que es lo que reúne a estos sectores y al aparato multimediático que los publicita, les homogeniza el discurso y a veces pareciera que les dicta el libreto?
Lo sintetizó muy bien el amigazo Buzzi hace unos días, cuando confesó. ´La consigna es desgastar a este gobierno de la manera que se pueda’.
O sea, no les interesa el país, ni su pueblo, ni los pequeños y medianos productores, ni los trabajadores, ni los jubilados, ni nada y van a establecer alianzas con quien sea, especuladores financieros o lo que raye, no importa, la cosa es desgastar al gobierno.
Esta consigna-síntesis ya estaba con ellos desde hace tiempo, y seguramente, parte del espíritu de las conversaciones mantenidas para conseguir los votos no positivos de los legisladores
Me gustaría, declarar el 17 de julio como “día nacional de la zoncera” para que no pase, desapercibida y disfrazada, la estafa histórica del voto “no positivo”, la hija más pequeña y reciente de la pedagogía colonialista. Como una clase magistral de filosofía existencial, como la inauguración de una nueva tesis del positivismo (“el no positivismo”).
Para que en esta discusión y en las que sin lugar a dudas faltan por venir “lo zonzo” no sea encubierto ni pretenda ser disimulado.
Y es por eso también que adelanto mi voto en apoyo al proyecto enviado por el poder ejecutivo.
Y quiero terminar recordando una reflexión de Abraham Lincoln.
“Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”.
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